Tú mi habitación

Tú mi habitación

¿Por qué insistes
en buscarme en una tumba vacía?
Hace tanto mi madre tierra
me ha reclamado,
los gusanos
consumieron mis inútiles carnes;
mis huesos yacen en esa fosa,
incensibles e inertes.
Buscas el eco de mi voz,
entre cuatro paredes,
mas hace mucho
se lo llevó el viento.
No insistas en buscarme
donde ya no existo.
Indaga dentro tuyo.
Allí sí que vivo.
Allí dejé mi mejor beso.
Mi abrazo sincero
lo resguardé en tu pecho;
mi sonrisa
la dejé en tus labios.
Mi consejo y canto
lo preservé en tus oídos.
Mis caricias las dejé
en la calidez de tu manos.
Solo tienes que pensarme
y allí me tienes.
No vayas buscando
entre sendas vacías y escuetas.
Tampoco indagues mi recuerdo
en miradas furtivas.
Siente mi sangre
recorrer por tu cuerpo,
mi corazón en ti palpita
no estoy en sendas desoladas o escuetas,
ni en iglesias abrazada a un cristo.
Mi habitación está en tu ser entero;
mis vivencias están en tus
recuerdos.
Sonreiré mientras tú sonrías
moriré, cuando ya me olvides.

Comentarios sobre este poema

Sé parte: Comenta y vota