Momentáneo

MOMENTÁNEO

Llegaste al amanecer,
mezclándote con los rayos de luz
que rehúsan dormir al vestirse de ocaso; haciendo colición
con mis ilusiones que un día sabían amar,
y dormitaban plácidamente
en nubes esparcidas pero espesas.
Al choque de tu mirada
regresaron lo que en un día fueron nubes blancas y suaves, las que absorbían dulzuras
y añoranzas.
Las mismas que observaron
atardeceres rosados embalados en castidad
y mansedumbre.
El simple sonido de tu voz,
desadormecio las mañanas grises
y los días nublados,
dando sonrisa a labios cerrados.
La vieja casona
abrió sus ventanales dejando
a la golondrina peregrina hacer su nido, permitiendo albergar sus alegres trinos;
y en sus alas traer brisa de primavera,
calor de medio día.
Tu llegada vino con la melodía que cobija la noche, dando fantasías a mis auroras.
Mas, una buena mañana
mi realidad abrió los ojos. Despertó.
Y aunque quise tomar en dos manos
tu corazón y hacerlo mío,
que tu paso solo buscara mi horizonte,
ó los latidos en tu pecho
encontraran en mí su canto;
tus pies no fueron de camino fijo,
como tus palomas no buscan mí refugio.
Supe, tu caminar es transitorio.
Aquí mis anhelos
fueron solitarios, solo míos, creyeron juntar nubes esparcidas.
Tu mirada no buscaba su luz en mis retinas.
Permite, me arrope en: "lo que pudo haber sido" ni un minuto detengas tu brújula de su norte, agradezco tu visita momentánea...

El latir de un pecho ya olvidado no teme a una muerte ya vivida.

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