Claroscuro

En el claroscuro de mis raíces
se va avivando el negro azul
de mi existencia; los pétalos de mis creencias se van desprendiendo, esparciendo,
al despegar el alba.
Lo agridulce de mis vivencias se arropan en el crepúsculo de mi anochecer y no hay pesar
o compulsión alguna.
Sí, hay medias sonrisas,
o lágrimas
que germinan flores de nostalgia pero las arropo como caudal de una vida sabia;
de una vida que otorga pero nunca quita a cizaña.
Nos observa
con benevolencia y espera,
solo espera,
en la gaveta de cojines de seda; en manos endebles e indudables nos reclina,
nos cierra la vista,
nos consigna al paseo infinito por el cosmos donde surge una nueva vida y los pétalos de esperanza se unen a los suspiros del viento.

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