Él...

Tras la barra de aquel bar que llevo un año frecuentando Él.

Hombre arisco de barba oscura, piel media, ojos serios y penetrantes.

Él que jamás ofrece una sonrisa como respuesta, que jamás se aproxima, él, el distante.

Yo, la que jamás le miro directa a los ojos o lo evito, la que no trata de darle tan solo muestras de simpatia alejada de mi alma soñante.

Él, yo, dos seres que jamás se conocerán, pero que tengo el presentimiento de que serían uno.

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