Despierta!

¿Por qué no damos rienda suelta a los versos de las canciones que tantas veces me dedicaste? Esas que al escucharlas eran palabras de tu mente que brillaban con una heterogénea ocurrencia.

No, no eres tan sentimental como yo, porque simplemente, tu estas atrapado en el sentir, el sentir miedo a estar solo y vivirte, a perder, a sentir vacío en tu alma, a percibir de nuevo la ausencia.

La ausencia de ella, de ella... Ella, la que encoge cada uno de tus poros, los congela. Entiendo tanto dolor, pero no lo conviertas en tu condena, ¿ese es el maravilloso gesto que le dedicas a ella? Vivir escondido para que no duela.

Perdóname amor por tanta dureza, y sabes que yo soy un huracán que te atrapa y que a veces simplemente te lleva. ¿Ha llegado tu momento? El de sentirte solo, pero con ella, o el de sentirte solo esta vez sin ella, descubriendo que esta en cada poro de tu piel y tu esencia.

Miedo a la soledad, al vació a la tristeza, que te enmudece el caminar, tus pasos, tu alma encogida, ¿esa es la vida que elegiste?, Aférrate a ella, deja de reprimirte hazla tu frontera, la que cruzaste, la que cruzas, la que no te condena.

O despierta, joder, ¡despierta!, sufre llora, dame la mano que yo te la brindo para que con tu temor aprietes con mucha fuerza, hablemos, pensemos, soñemos, creamos una nueva frontera, hagamos un viaje solos, pero unidos con nosotros mismos y entonces sabrás distinguir que la soledad siempre es nuestra fiel compañera.