Como un imán

No creas que me enamoro de forma irrespetuosa y ardiente.

No consideres que olvido ligeramente y ando buscando presos a los que cautivar cortésmente.

Yo no soy un atrapa sueños, ni un suspiro, ni siquiera el resto de una canción.

No soy desde que fuí por él, quise besar sus labios, los odiaba, pero sin embargo jamás los deseé cuando los tenía a un palmo.

Era un amor extraño, que no me permitía, tal vez ya que él lo escondía, lo destruía.

Tú también veras el mundo de forma sencilla, pero yo solo veo mi sonrisa con tus tonterías.

Ahora...me acabas de escribir y solo, solo pienso en tí y tu mirada y tus labios.

Esos labios que sí que me moriría por rozar, eres como un imán.

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