EN PIJAMA Y ZAPATILLAS

EN PIJAMA Y ZAPATILLAS

Aunque no estés, estás tan presente,
que te hago sitio en el pasillo,
para que no tropieces con mi amor.
Miro al cielo para decirte cómo está el día,
y a las plantas del balcón les susurro que,
algún día vendrás para hablar con ellas,
y podrán quejarse del agua que no les doy,
del tiempo que me quedo en silencio,
pensando en tí en ¿cómo estarás?
Aunque no estés,
te tengo tan presente que,
desayuno con dos tazas,
un café colombiano y otro con canela.
No, no estoy triste,
es que me gusta pensar que estás,
aunque no estés,
para que imaginariamente,
sigas tropezando en el pasillo,
con mi amor por tí,
todos los días,
en pijama y zapatillas.

mabel escribano
d.r.
imagen: google