Sed de ti

poema de Ecce

En el inmenso desierto de tu ausencia,
la falta de tus besos me agrieta los labios;
mi boca es una fuente olvidada y reseca,
y la sed me mata, si no estás a mi lado.

Sólo tú, Venus mía, enciendes mi llama.
Mi cuerpo clama la impudicia de tus manos.
Me urge tu lascivia desafiando mis ganas
para embestir furioso tu sexo anhelado.

Necesito aspirar el aire de tu aliento,
y sorber, gota a gota, el vino de tus labios;
y calmar, en tu piel, mis lúbricos deseos,
rociando, en tu cuerpo, mi elíxir nacarado.

Ven, Diosa mía, y culmina esta agonía,
esta honda muerte que te aleja de mis brazos;
a mi fría desnudez, devuélvele la vida,
atizando mi pasión en tu fuego sagrado.

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