Pobre criollito

Pobre criollito.

Sentado en un banco
De la plaza San Martín
Calle Caceros en Barracas
Ante el ocaso escolar
Donde el sol
Se fuga en perspectiva
Justo a las cinco
Cuando suenan las campanas
De la iglesia
Y Como un torbellino
Salen los chicos de la escuela
Mezclado con el estridente
Trinar de los tordos
Que se abalanzan
Sobre los Álamos y paraísos.
Los autos estacionados
En doble fila
No permiten el paso
A una ambulancia
Bocinazos y sirenas
Una suave melodía
Citadina
Y más allá en la esquina
Un hombre empuja su carreta
Que se atascó en una alcantarilla
Sin tapa,
el cual le da un último y fuerte
Latigazo y puede avanzar.
No creo haber visto
nada más parecido:
Ni en el cielo y el infierno;
Ni en el llanto y la risa;
Ni en el arte o la política;
Ni en ningún ser especial
O filosofía;
No creo que ninguna humanidad
Haya cargado con semejante cruz
Como el palo que tiene atado
Sobre el lomo el caballo.
Pobre criollito!

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