MEDITANDO

poema de lugomas

MEDITANDO
El tiempo pasa sin dejar huellas
en cada corazón, quizá una amargura
sentado solitario me paso meditando
las dulces horas que tuve la suerte de ser amado.
La obscuridad de la noche es mi compañera
los rayos centellas me alumbran
no le tengo miedo a la soledad
mientras existan tus recuerdos en mi mente.
Es verdad, que estoy entrado en años
con el cabello blanco y la piel rugosa
los pies cansados de recorrer por las praderas
los ojos que apenas brillan para un poco de lectura.
Ahí sentado, no me estremece la tormenta
lo que me duele el alma, es la enfermedad
consciente estoy que de a poco se consume la vida
pero sabiendo que aun me quieres , iré feliz a la eternidad.
Luis G Machado S.

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