Dulce alegrìa

poema de lugomas

Escucho tu voz a la distancia,
y me iriso el cuerpo de la emoción,
son tus palabras el bálsamo de la estancia
que alegran mi palpitante corazón.

Me imagino que estas entre mis brazos,
confesando tus delirios de amor,
así se mantienen unidos nuestros lazos,
y misteriosamente desaparece el dolor.

Nunca olvides el sabor de mis halagos,
ni la sonrisa fiel de mis promesas,
te espero con el encanto de los magos,
y en los labios miles de cerezas.

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