ORACIÓN DE LA TARDE...

poema de Lucia

Silenciosa, pálida,
en esta tarde clara
entre los jazmines
y las rosas blancas.

Tarde tranquila
que no tiene huella
que se mete lenta
por entre ventanas
y pernocta asida
en los huecos
del alma.

Silenciosa, pálida,
trayendo despacio
la luz de la vida.
Deshojando un libro
que se lee y se lee
y suena y resuena
cual campana nueva.

Tarde tranquila
en este mes de junio
que muere y me deja asida
Toda la esperanza.

¡Gran melancolía
de tarde bendita!
Lágrima que corre
por una mejilla
y se queda quieta
como entre viñedos
esperando siempre
a Dios que pernocta
en los huecos
del alma.

LUCÍA
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