Quimera

Brotada del vientre de madre a madre
una me abrigo en sus brazos, otra me entregó su aire.
la vida misma transfundida con el mismo celo,
con la mirada posada ante el sosiego.

Con el andar siempre hacia el horizonte, allá
donde los sueños duermen sobre la esperanza.
en la espera del bien engendrado a pesar de
la incertidumbre, ambas siempre madre.

Madre carne , madre tierra no puede existir mas
bendición, una sostuvo mis manos otra mis pies
una me entregará con lagrimas y la otra me llevará
al edén…

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