Mi primera bicicleta

poema de Lery

Se aproxima un nuevo año y me puse a recordar:
mi primera bicicleta, en la que aprendí a pedalear
se la pedí a los reyes, pero ¡oh casualidad!
no llegaron en camellos sino en hombros de papá.
Muy grande fue mi sorpresa al descubrir allí nomás,
que detrás de los regalos mis padres solían estar;
yo tenía once años y una increíble inocencia,
y hasta ese día creí en los reyes del Oriente.
Muy quietita me quedé oculta en el dormitorio
estaba tan confundida, no lo entendía mi mente,
y es que ,en este país se sigue la tradición
en enero, cada cinco, todo es emoción.
Zapatos en las ventanas, agüita para los camellos,
la cartita con pedidos e irte a dormir sin ganas.
No bien despuntaba el alba y sin lavarnos las caras
corríamos como exaltados a levantar las persianas
para palpar con las manos los obsequios tan queridos
mientras el corazón saltaba al ritmo de sus latidos.
Mis ojos al final se abrieron y algo de tristeza sentí
porque a partir de ese día otra realidad descubrí
ya no me sentía tan niña, un poquito más crecí
y a mi hermanito pequeño sus sueños le protegí.
Celosamente guardé ese pequeño secreto
para que todos siguieran hilvanando fantasías
y continuar con la magia, la que produce alegrías
cuando tus padres se creen, reyes por ese día.
La bicicleta era roja, como tanto me gustaba!
Silleta de color negro y adornos algo plateados,
y cuando al fin me trepé sintiendo que tenía alas
vi a mi padre y comprendí ,cuánto él a mí me amaba.
Ha pasado tanto tiempo! Mi viejo se fue hasta el cielo,
y trás de ÉL se me fue mi gran primer pedaleo.

Comentarios sobre este poema