Kélkonk

poema de Lautaro L.

"Hemos ganado. Hemos perdido, porque ¿cómo nombrar con esa boca,
cómo nombrar en este mundo con esta sola boca en este mundo con esta sola boca?"
Olga Orozco​

Los grillos cantan una canción eterna a la nada y a nadie
que es lo mismo que decir a todo y todos,
la noche se cierra y abre paso a más sonidos,
el baño realiza una sinfonía oscura y monótona,
el tiempo se derrama o se precipita,

eso

nunca lo sé porque si él y tiempo existe
es un continuum de miles de formas y redes
o simplemente la necesidad de darle un orden a lo que fue y lo que será,
una configuración distinta del universo,
quizás es una expresión del caminar del infinito
o la eternidad en movimiento como decretó Platón.

Al menos puedo tener la certeza de
que vos estas allá y yo acá
o yo estoy allá y vos acá
o ambos no estamos y nunca fuimos ni seremos
y todo esto no es más que el otro lado de un espejo universal.

Tengo la necesidad imperiosa de abrazarte
pero el abrazo va a ser tan insustancial en relación
a mi existencia que quizás no sea bueno,
ya que el abrazo en si va a durar a lo sumo minutos
en cambio la adicción a tus brazos no la disipa ninguna quimera.

Los grillos, el tiempo, los lugares,
los abrazos y las noches pueden ser
todo lo que necesita y no necesita un hombre
o simplemente una más de sus quimera.

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