De amor y otras idioteces...

La noche cuenta historias mías contigo,
El día me hace ver cuán solo estoy en realidad,
Y de tus ojos los deseos se impregnan a mi piel
Y se vuelven colores en tono pastel.

Sonríe bella extraña, una doncella para pocos;
Solo para mí.
Danzas tus pasos en un silencio sepulcral
Me miras poco; te sueño más.

Ven doncella callada y gritemos juntos a la luna
Dejemos sea testigo de nuestra pelea por el cielo.
Brilla luz de alma y deja a la felicidad entrar
Responde las preguntas hechas y no formules más.

Pues tu piel, fantástica textura.
Y mi ser, tan áspero cincel,
No talla tu hermosura, ruega contacto extremo,
Gentil cuan caballero, pero promete placer.

Cual luz de atardecer sobre las curvas de colinas
Y montañas hasta la humedad del mar con sed.
Desde el más obscuro rincón donde el corazón late
Y la mente se subestima, donde tú idea vive y a mi fantasía lastima.

Y busco mi felicidad entre fantasmas con el mismo rostro
Bajo tantas máscaras y los reconozco.
Bajo el mismo sol la vida avanza, siempre diferente
Cambiando volviéndose irreconocible.

Son las huellas de mis pasos las que cuentan quien soy en realidad.
Los relatos de la vida en voces de ancianos que entre rimas y versos nos hacen llorar.

Con un nuevo comienzo al salir el sol
Y un repertorio de culpas al brillar la luna
Como le ira a estas letras
Nacidas desde la felicidad de una fría cuna.

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