HAMBRES

poema de mayita

Con tamal y con lechona,
sin la conciencia tranqila
los que quieren la corona
y disfrutar la maquila.

Resulta fácil decirlo,
con el estómago lleno
y más fácil criticarlo
como al hambriento mendigo.

Si el hambre es el terreno
más propicio, y de cultivo,
se aprovechan del mendigo
yo sé porque se los digo.

Sale a flote la lechona,
y el discurso de bondad,
los sacos con el cemento
y tejas para tempestad.

Se vuelve un mercado libre
el tema de la campaña,
y todos tratan con maña
cazar votos, como a liebres.

Hay sí, el corazón es grande,
y la mano está tendida,
no le preguntan de dónde,
ni lo que ha hecho en la vida.

Que no hay plata es pregonado,
pero, antes de las campañas,
en el momento llegado
aparece por montañas.

Es la magia que esto tiene,
no importa que sea por miles,
que se cuenten los millones
que aparecen por montones.

Hay sí, se acaba el quejido,
que ha mantenido el estado,
cuando la gente ha pedido
que abareten el mercado.

El que menos se creía,
resulta con su pancarta,
exhibe la mejor foto,
y a ver, cuántos votos capta.

Hay sí, exponen lo mal hecho,
la embarrada del vecino,
hay sí, le ponen el pecho
al humilde campesino.

La campaña electoral,
que ha muchos ha enaltecido,
se volvió un viboral,
que ha otros ha envilecido.

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