Cobarde de mí

Fuera de mí, te escribo,
te dedico unos versos
que jamás escucharás.
Tal huella en mí dejaste
que olvidarte mil siglos me llevaría,
que el perderte para siempre
es el mayor de mis miedos
y que estar a tu lado me hace sentir libre.
Ojalá poder hacerte saber todo esto,
que tomaras mi mano
mientras caía en eterno hastío.
Ojalá no desaparezcas nunca
y verme en ti reflejado, como si de un
espejo se tratara.
Ojalá ser para ti la mitad
de importante, al menos.

Sin embargo, en lugar de ir a buscarte
y leerte estos versos
tan solo los escribo, cobarde de mí,
para que quizá, en un futuro incierto,
tú los leas cuando sea demasiado tarde.
No es más que la melancolía del otoño,
no es más que tu recuerdo fundido
con el sonar de las campanas.

Todo y nada eres,
y ojalá fuésemos.

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