Maleza

La maleza creció
en un jardín sin cuidador.
Muy pronto se alzó,
robando el agua
y la luz del sol.
Se enredó
por cada cosa con color.

Con sus tallos la amarró,
la quiere romper.

¿Puedes verme?
Sigo estando aquí.
No me alejes
¡no me voy a ir!
Intenta oírme,
si respiras
todo estará bien.

Toma fuerza y valor
sacar de raíz todo el dolor.
Con paciencia y sudor
pasó el tiempo y floreció
un rosal
con flores blancas como sal.

Y de los tallos se soltó
más de una vez.

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