TRAS TU PARTIDA

Me duele decirlo, pero todo se acabó, se fue, se perdió, te fuiste así como el tiempo y como la arena te desvaneciste, ni un adiós me dijiste.

solo así te fuiste, junto con el viento, no dejaste restos, ni un recuerdo, pero yo aún te siento y te sueño, en mi mente estas, en el aire te respiro y en el agua yo veo tu reflejo.

me cuesta aceptarlo, pero cuando camino, soy un náufrago, voy a la deriva, no tengo timón, ni tripulación, soy un barco vagabundo, husmeando por la calle, siempre buscando un poco más de ti.

fuiste mi perfume, mi fragancia de todos los días, estoy solo como un ¡perro!, necesito refugio, te siento en todas partes, aun en las cosas más insignificantes, en las cosas como: una flor, el cielo, el agua, el aire, incluso cuando veo volar una mariposa, pienso que ahí estas tú.

eres como esa mariposa o talvez una hoja, surcando los cielos, con tus hermosas alas y cuando aquella mariposa se posa en mi brazo, ahí estas tu otra vez, cuando tus alas me tocan, mi ser y mi corazón se mojan, mientras la lluvia nos abraza.

pero te fuiste te esparciste en el mundo, como el humo, solo veía como ese humo, pasaba por mi cuerpo, mi nariz lo respiraba, mis ojos lo aclamaban, pero a la vez te lloraban, y mi boca lo disfrutaba.

solo de recuerdos té y sueños vivo, si no es que estoy muriendo, mi ser y mi carne, se encuentran vacíos, ahora tendré, que ir en busca de un nuevo horizonte, que llene ese frasco de perfume que dejaste vacío.

emprenderé un viaje por el mundo probando otros labios, hasta encontrar otro como los tuyos, pero dudo mucho encontrarlos.

tus labios eran de seda, tú eras de oro y por eso siempre fuiste mi amuleto de la suerte, siempre fuiste y serás mi sol.

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