Palabras, que creo, son de alguien que ya no está

poema de Jeremías

Recuerdo aquellos días en los que este mi amigo, que aguarda en mi pecho, doliente, solía ahogarme los ojos, las historias detrás de los por qué, la verdad no tienen importancia sin mencionar que son bastante largas y mi intención lejos está de la de aburrirlos, solo quiero compartir la historia de un corazón que dejó de sangrar sin detenerse.

Hay veces en las que la cabeza de uno es un constante interrogatorio, donde las palabras "por" y "que" no dejan de repetirse... recuerdan que les dije que "ciertas" historias no tenían importancia? bueno mentí, porque la verdad es que si las tienen, pues cada lágrima significa una palabra, siendo la tinta con la que el lamento escribe en pañuelos los capítulos de esas historias, intentando arrancarlas de ese lugar en el cual se arraigan y desde donde hieren con el recuerdo...

La verdad que hoy sonrío, pero además de ser peor que la enfermedad, los remedios que uno busca son muy tristes, de día te hacen dudar de tu fortaleza para batallar y de noche, te apagan o al menos eso me parecía..

Se me recomendó probar con el perdón, y créanme que lo intenté, pero se siente como acabar tu libro favorito y quedarte sin saber si el héroe venció, o no, al villano. Y siendo franco, al lamento sigue sin terminársele la tinta... hasta que me di cuenta que mientras se tenga hambre no se puede practicar la indiferencia hacia aquel que se quedó con tu porción de pan.

Así que escúchenme, el doctor estará mintiendo cuando les diga que existe medicina para el corazón y que no sea la alegría... y ahora se viene la pregunta del millón, que es "LA" alegría? y la verdad es que no tengo ni la más mínima idea de que podrá ser "LA" alegría... pero si sirve de algo les puedo contar que es "Mí" alegría y mí alegría es aquello que solo puedo avizorar con los ojos puestos al frente, la sensación de caminar mi camino, la experiencia de admitir que existo y porque existo puedo vivir, vivir el amor de los que me quieren y ser amor para quienes quiero, y entonces los labios, que se arqueaban hacia abajo para lamentar, ahora se invierten para reír, entonces que es mí alegría? mí alegría es todo y son todos aquellos que llenan el vacío donde mi corazón solía latir, abrazado por la soledad impidiéndole ser escuchado. Entonces las ganas de decir adiós se van despidiendo para dar lugar a las de decir HOLA y es cuando te vas dando cuenta que los ojos no aprenden, perdonando, a nadar, sino que es sanar lo que impide que los hunda el mar.

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