Cautivo

poema de Jaime Dreams

Hubiera ahogado ese misero pétalo sobre el cielo
dislumbrando ese exótico color procedende del sol,
timbrando el sonido de su corazón
crujiendo hecho pedazos,
solamente restos de la verdad,
el ocaso busco el límite del horizonte a través del mar,
sus vibrantes manos lo predijieron todo,
había un amanecer cerca de ella,
distante a sus ojos,
ajenos al estremecimiento,
mostraban una realidad,
un universo, una singularidad hermosa,
nostálgica tan cercana a la explosíon de sus labios,
cautivan al tiempo, repetir la acción hasta
marchitarse la pasión,
¡Quiero su amor!
Llorar, abrazar su maldita soledad.

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