Quédate una noche a cenar conmigo

poema de James Gray

Tristeza...
ojalá saber quererte como quiero a tu melliza,
ojalá tus caricias...
fueran tan fáciles de aceptar como las suyas.

Quédate una noche a cenar conmigo,
hagamos risotto y bebamos vino,
hablemos y follemos, quiero conocerte,
y aunque me duela quiero amarte
porque a mí tampoco nadie me quiso,
y es que... mi forma de existir,
también es vivir donde queda el olvido.

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