Diséñame...

Déjeme beberlo hasta que no quede ni un sorbo de su boca, que perezca su aliento en mi piel y se contente mi lengua, de seducir todo su ser.

Confúndase en el más íntimo rincón de mi existencia, que se estremezca mi cuerpo agitado, al sentir que en el nido de mi anhelo fértil, su amor ha penetrado.

Piérdase en mis huecos mas yertos y prohibidos que jamás nadie ha palpado en mi vida, haga mis ansias mil veces suyas, que se besen su alma y mi alma, atando su vida y la mía.

Despoje el ropaje de mis entrañas a tiras, que no quede secreto escondido, diluya su carne en mi carne, como ofrenda sagrada a mi cuerpo en el suyo adherido.

Moldeé mi figura a sus gustos más anchos, violando las leyes de mi cuerpo alocado, hundiéndose en las formas, que con caricias el suyo ha esculturado.

Yo cabalgaré por sus prados más castos y beberé tibias aguas del manantial de su tierra salvaje, hasta dar a mi sed abasto y dejar el silencio..., habitando en el herbaje.

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