Calle

Calle abajo, noble estancia,
se nos teje la mente de recuerdos,
se nos callan los ánimos constipados,
se recargan las flores de colores.

Calle arriba, de vaganza,
nos espera la manada de ilusiones,
se nos calman las pasiones y obsesiones,
de una vida llena de emociones.

Calle turbia, que se escapa del hábito humano,
que se esmera le des una mano,
de tal abandono queda en un podio,
que nos llega al fondo del odio.

Calle hecha de vino y polvo,
calle apestosa sin ningún adorno,
calle con los cielos torturados,
calle con cuchillo en la mano.

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