HISTORIAL DE VIDA DE DOS ANCIANOS

Dos ancianos compartían sus anécdotas de vida mientras tomaban en una cantina, uno de ellos con el semblante vacío y la expresión más allá de lo neutral argüía jamás haber tenido un sueño deseado, se enamoró algunas veces y sólo imaginaba entregándole su vida completa al ser que prematuramente lo abandonó, muchas veces los romances de la juventud eran juegos que desestabilizaban su vida, pero nada era más intenso y profundo que vivir en medio de esos juegos inocentes que jamás le condujeron a nada, al contrario muchos de ellos fueron prohibidos; no era el fumar un cigarro, o ver los encendidos colores del atardecer lo que le hacía temblar de pasión, eran las vagas relaciones sentimentales que destacó y contaban con la misma moraleja que no fue cumplida, la de no volver a ser sensible, el otro anciano quien lo miraba conmocionado, quería haber vivido las vivencias de su colega, que por lo menos para él no eran inertes, y aunque dejaran sinsabores mantenían despierta el alma y las ilusiones; sin embargo el anciano pesimista se quería liberar de esos adversos sentimientos que mantenía por un mal pago de amor, se sentía imbuido en la soledad , y solo su casa y los libros empolvados que tenía en su biblioteca le hacían darle un sentido a su existencia, el anciano que envidiaba las experiencias de su amigo, le retiraba la botella de aguardiente, colocaba la mano en la copa para que desistiera de beber, y afirmaba en voz alta: - sé porque te sientes desgraciado, ¿acaso crees que una sola moraleja encaje perfectamente para todas tus historias?, en tu lugar hubiera creado un sinfín de ellas para las mías, pero poco puedo hacer si mis recuerdos cada día se borran con el tiempo, y mi enfermedad avanzada sólo me deja recordar algunas cosas que ni siquiera se parecen a tus crónicas o memorias…

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