Lectura Práctica para idiotas

poema de GlaemParls

Hace unos meses me regalaron el Manual del Sexo oral
sin previa complicidad, en un performance
bastante parecido a los cristianos que
reparten tratados condenando al fuego eterno…

900 páginas ilustradas de verdaderos
ejercicios para convertir lengua y labios
en figuras importantes de la gimnasia olímpica…

¡El libro rápidamente me cautivo por completo, tanto así, que en dos semanas lo ley tres veces! Lo único que me faltaba era la parte practica, que en este caso, para
un hombre de 37 años, sin novia, sin empleo, sin dinero y sin amigas secretas,
todo se dificulta a su máxima expresión.

Desesperado por poner en marcha lo aprendido, le comente la situación a varios intelectuales, artistas, poetas, músicos, pero todos terminaron burlándose o cabizbajos ante lo miserable y aburrida que se había convertido mi vida.

Se me ocurrió pedirle el favor a mi vecina, pero rápidamente recordé que su marido vivía públicamente rascándose las bolsas y oliéndose los dedos como quien anda buscando la quinta esencia del prurito.

¡Finalmente encontré en Google la salvación!
¡veganismosexual.com!

Cliqueando en ese universo, quede asombrado por el artículo titulado: como hacerle el sexo oral a una tayota sin lastimar la lengua.

Al terminar de leer tan brava manifestación del saber, fue imposible no pensar en melón, mango, melocotón, sandia, papaya: En fin, tenía toda la selva amazónica dando vueltas y vueltas en mi cabeza

Inicie las rutinas con tayota, -primero cruda, después hervida- fui agregando poco a poco nuevas frutas y vegetales: ¡Me pasaba horas tras horas comiendo, día tras día practicando!

Cuando me canse de todo ese silencio fantasioso, tire por la ventana el maldito manual del sexo oral y decidí buscar ayuda sicológica, fue entonces cuando llegue a la consulta de la terapeuta Virginia Johnson quien me inspiro a escribir este texto.

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