Inter-cambio

poema de Lola Amapola

Un hacedor

se distingue

de un observador

por la época del año,

el color de la sonrisa

o la frialdad de

una mirada furtiva.

El hacedor anda buscando

el desequilibrio

entre mundos

creando brechas

invisibles.

Dejando brotes

aquí y allá

saca tesoros

debajo las piedras,

esculpe lazos férreos,

invita a bailes

y saca flores

donde solo habían muros;

muros

que para el observador

son más que inquebrantables.

El observador

cuenta la historia

del hacedor,

y la cuenta de tal modo

que sin querer

siempre se acaban

intercambiando los papeles.

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