Un eco

poema de Geno

Mate a espada y ahora la deuda afilada
prepara mi garganta, mi lengua seca da
su ultimo alarido, los perros escuchan y
aúllan, la luna no sonríe ella
se esconde entre los cerros
¡¡mírame!! soy solo un eco pálido de mi cuerpo.

Los aguaceros curvaron mi espíritu el tiempo
acabo con el resto, los amigos cavaron el sitio
donde acabare apilando huesos.

Ahora me siguen esas noches perversas en camas
ajenas y con bocas sedientas , el amor huye
despavorido esgrime litio y canta fuerte
no puede mirarme no puede salvarme.

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