La resina aprisionada

poema de La Dama Azul

Profundo canta el bosque
su laberinto de veredas;
donde descansa,
la ramita rota del viejo sauce.

Penetra en el mapa la espiga trozada,
vacío el poema,
devorado, bajo el nocturno abismo.

La criatura herida…
Volcanes derramando luciérnagas
observando tan inmóvil estela.

Sonidos de madrugada,
arrancado el calor corporal
de un improvisado frío;
cubierto por las manos maltratadas
al cortarse el cielo.

El sauce elaborado de hilos,
escapa de los cantos
que sollozan las cargas.

He ahí
la resina que yace aprisionada,
agonizante a través del iris;
con la magnitud de un desplome de tierra...

«Hoy no escribo, me evado»
*

Agosto 16, 2019
© 2019 Gabriella- La Dama Azul. Todos los derechos reservados

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