Evo (del heredero en sus memorias)

poema de La Dama Azul

Pregónese encomienda pagana…

Aislada, canto el ornato crepitante
entre los vivos.

Del hastío dominio ingesta,
tripulantes abismos de este mundo.

Cuánto más ardiese la llama,
apelo a la ferocidad del valeroso
despidiendo saldada a los extintos.

La mística daga
otorga un mal augurio al beligerante,
de cuya huida deuda
entre la piedra escarpada.

Fragmentos que transportasen
en la línea del mensaje, la rebeldía
ante las desnudas musas tardías.

Un himno de filas fracturadas;
legado rostro que se esparce
en la superficie de un pantano.

Las visiones susurran invisibles
dentro los anaqueles de evo,
entonando la herencia vínculos.

Un tomo preservado, contemplando
los matices del arte, la calma,
grutas del horror y del olvido.

Redacto hacia un futuro
en dedicada insurrección,
que asciende hacia la investidura
luminiscente del poema monarca.

Para aquél que observa el enigma.
consagro la voz legítima de los labios;
bogando complacida entre el sarmiento
la lozanía sin memorias.

Proclamase a los suelos vientre que alimentan
la fluidez del mutismo y las visiones;
cuando la voz del espíritu emana
y en éxtasis los navíos
dictando tallasen imperiosa su prosa.

Junio 21, 2018
© 2018 Gabriela Ponce de León, La Dama Azul. Todos los derechos reservados.

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