Arrebol

poema de La Dama Azul

-I-
A la orilla de piedras,
una alfombra florece
y se hunden las pisadas sobre sus olas.

Transitando el curso,
el nenúfar habita y convoca
un perfume de líquido rompiente,
extendido sobre la cándida arena.

Se percibe el viaje de los ojos llenos,
a lo largo de la encendida distancia.

Endulzada la lengua;
la fiebre es una torre de fuego
con tinta de campos arrebol,
buscando la semilla victoriosa.

Sobre la impresión de cada huella,
el aliento que da vida, se interna
en el huésped de un cuerpo abierto;
renovado por cadencia, prosa y sinfonía.

Victorioso y oculto el viajero,
atraviesa restaurando cada lesión,
cubriendo entre aromas salinos
todo rincón en su forma mimosa.

-II-
Una magia de tarde,
entonada por un murmullo vaivén;
impulsado hacia adelante
por agua cristalina.

Escuchados los mares,
otro diluvio
…el interno.

¡Allí es mi deseo!
Sentada sobre el madero
en su propia victoria.

Ahogada entre suspiros,
con la libertad de una alas
alimentadas de paz,
y un coro contemplando el vuelo.

Fondo musical: Olas- sonidos ambientales.

Abril 2, 2019
© 2019 Gabriella- La Dama Azul. Todos los derechos reservados.

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