A las dos de la mañana

poema de Fernanda C.

Y es que hay sensaciones inexplicables,
cuestiones inamovibles,
matices que cambian de un espectro a otro
completamente diferente en cuestión de segundos...
solo con verte.

¿Quién pudiera haber dicho que querer pudiera sentirse así?
Pero es que esa sonrisa me remueve por dentro,
desde lo más profundo
y me inspira;
y entonces tiemblo sin saber por qué,
quizás solo porque sí,
quizás porque mi cuerpo te sabe cerca y esa cercanía me quema,
pero me encanta.

No sabes lo irrisorio que puede llegar a sonar una persona enamorada
hasta que te ves a ti mismo envuelto en ese cúmulo de sensaciones
donde en realidad ya no eres,
porque todo lo que piensas es de a dos,
y te ves escribiendo textos como estos a las dos de la mañana...
Y ¿por qué?, porque no puedes dormir,
y sientes el tic tac del reloj avanzar velozmente
y aun así el tiempo pasa lento
sin embargo ya es de día...
¿cómo son posibles tantas contradicciones en un mismo texto?

Supongo que así es como tienes a mi corazón,
pero también a mi cerebro,
por que te pienso y te siento y te veo
y a veces me pregunto si estoy vivo o estoy muerto.

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