Tú como la lluvia

Cayó la gota sobre el césped dormido,
acarició el verdor con caricia de amante:
suave, escurridiza, esporádica.
El cielo se iluminó cuál mañana.
Se rompió el silencio
en un ronco crujido de trueno
y la gota sola se hizo millones
besando el césped desde cielo gris.
Esa noche desee que te hicieras lluvia
y en millones de gotas vinieras a mí

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