Negacion

Negación

He remplazado todos mis malos hábitos por la negación.
La negación es como cualquier droga dura, es nociva, nubla tu mente, tu juicio, te hace vivir en una fantasía creada por ti, y tiene un potencial adictivo.
Por las mañanas justo después de lavarme los dientes, me doy una dosis de esta, que me adormece durante el día, esta me da la fuerza para hacer lo que debo hacer.
Gracias a esta puedo colocarme esa falsa careta de “todo está bien, no pasa nada” quizá pueda engañar a los demás, pero uno no puede engañarse a sí mismo
cada segundo mi interior se pudre un poco más… a veces escapan lágrimas de mis ojos, pero estas no son hechas a base de agua como las tuyas, son de alquitrán y de brea. Efectivamente… mis lagrimas están hechas a base de porquería, porquería que no viene de mi cuerpo, viene de mi alma.
Las drogas te pueden dar un falso sentimiento de felicidad optimista un rato, pero solo eso… un rato, después de la felicidad viene la tristeza amarga que te hace el doble de daño a largo plazo, y para suplir ese daño necesitas aún más droga, este círculo vicioso arruina física y mentalmente a quien se meta, solo es cosa de tiempo, es una ruleta rusa infinita.
por más estúpido que parezca, te haces adicto, yo soy adicto y mi droga se llama negación. Adicto a ese saborcito a muerte, miseria y mierda.
Ahora entiendo porque los drogadictos lloran, sufren y roban cuando les falta su medicina, pues sus venas, piden a gritos suicidarse.
¿qué va a pasar cuando la dosis, ya no te haga efecto? ¿o cuando te haga un daño irreparable? ¿o lastime a los que están cerca de ti?
Estoy a una dosis de encontrar la respuesta a estas preguntas.

Comentarios sobre este poema