La sombra de tu cuerpo

poema de Uróboro

La brisa aún rasguñaba tus lamentos,
penas y miedos en la vida
que soslayan todos los supuestos.
Así te encontré, temerosa y cautelosa.

Te busqué, me buscaste,
genuinos en el camino ambulante.
Nos vimos solos fluyendo en el momento
cara a cara mostrando lo que puede el sentimiento.

Nos fundimos en lo genuino de lo fluido
cuales gotas de lluvia sobre el barrial,
me vi locamente inmiscuido
en tu piel, flor ignota y sideral.

Con tu recuerdo puedo vivir en el desierto,
no hace falta agua ni alimento,
necesito sólo sentimiento.

Tu esencia florece en el espectro
cuando tu mirada penetra en el tiempo,
y el universo, imponente en su grandeza,
no es más que la sombra de tu cuerpo.

Comentarios sobre este poema