Niña de los sesenta

poema de Elvi

Suena el arrullo primero,
un beso sobre mi pelo,
la huella que deja un padre
cuando le nace un lucero,
y aquella canción de nana
vela mis sueños con mimo
espantandole los miedos.
Su celo, en aras sublimo.
Enredada en mis entrañas
la raíz de los te quiero
me ayudó a crecer sin prisa,
acurrucada en el velo...
de la temprana sonrisa
Mis padres, con guarda y celo,
supieron poner cariño
en la enseñanza del clero
Fui niña de los sesenta...
y a pesar de mis cincuenta
adornada de caricias,
lucen mis fotos el pelo.

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