La suciedad blasfemica (primera parte)

poema de Elias Einston

El desastre, la avaricia, el ego, el placer, el deseo

De todo el humano contagiado con ello mientras paseo

Y pienso en ello en la existencia de una suciedad

Mientras ellos son plagiados y bautizados con maldad

Mientras nuestra pubertad de la existencia de la oscuridad,

No podréis absolver porque llorando no quita nada

De vuestro oscuro pasado seguirá existiendo

El monstruo y el diablo seguirá yendo

En sus vidas deben tener una adecuación

Con una reciprocidad y una indefinible atracción,

El hombre que soy refino mi afinidad

A la realidad y perversa verdad con exclusividad

Llevan a inclinaciónes preponderantes receberidades

Cuyas intenciones son las de acapar abominables

Creencias y pensamientos con una aberración

Abarcamos las luces dentro de las oscuridades

No hay que abolir la ley de la naturaleza

Debemos tomar la acción y aborrecer

La enfermedad que tiene este mundo

Debemos tomar una solemnidad decisión

Cogito que la suciedad es non grata

videatur vel non videatur hoc est quaestio

Veremos que el mundo es diferente

De diferentes perspectivas pero es suciedad

Y lo seguirá siendo ella es demasiada ingrata

Dolor y dolor dando sufrimiento al amor

Luz y oscuridad dando se a ellos un sermón

Vámonos a contaguiarnos de la locura

Ella es la que nos da vitalidad y nos cura

Debemos abrirnos de nuestro pensamientos innatos
Y el mundo llegara a ser lo que debería ser

Destrozad esta enfermedad con vuestras realidades

Esta es vuestra misión amantes de las verdades

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