SERENATA

poema de ELENA MARÍN

SERENATA
Traigo hasta tu ventana
serenata de amapolas
al yugo amable de la sangre emocionada
de esa pasión que late a solas.
Entre los dedos del alba
el polvo de la noche
se levanta en alborada.
Porque a veces caen las hojas,
pasan en blanco las páginas,
pero siempre habrá una estrella arrepentida
mordiendo la madrugada.
Abrirán los cerrojos
las huellas de otras pisadas,
fantasmas que temen ser vistos
cobijados en desnuda luna de plata.
Aguarda la hiedra hilante
que trepa hasta tu almohada,
destapa bajo tu piel
la ira que te atenaza.
Y sueña, sueña de nuevo
con ese aliento que abrasa,
serenata de colores
para ese corazón en llamas.

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