NADA

poema de ELENA MARÍN

NADA

Cuando triste un paso inadvertido
por las nieblas que entre nosotros habitan
aciagas miserias desde el fondo
obliguen a mi cuerpo a doblegarse.

Cuando obediente lata en funerales
fruto de flores ya marchitas
y vértebras quebradas por el tiempo
este corazón sediento en otros mares.

Cuando los pálidos huesos de la noche
arrojen al viento de los lechos
en esperas impacientes sin retorno
cabalgando entre pupilas de otros sueños.

Cuando en espuma se diluya un pensamiento
y en tierra yerma duerma el sentimiento,
dejaré al recodo mi sombra prolongada
fluyendo, sólo fluyendo…NADA.

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