Mano de obra campesina

poema de diego

Es lo perfecto en lo rustico,
mucha ternura convertida en fuerza,
mucho esfuerzo vuelto en pureza,
de quién depende todo el mundo
y a quien todos recuerdan sin asunto.

Critican la mugre sin saber
que gracias a esta pueden comer
y se conforman con creer
que son perfectos, sin nada conocer.

Soy la esencia que marca huellas,
pero por desgracia olvidada,
soy ese sol que alumbra en tu canasta
y que ves con asco, mundo traidor.

Soy el llanto de lo que eres,
una vanidad sin confines marcados,
lo cóncavo de lo no deseado,
una pena sin verme, ser desaforado,

No sabes ciudad eterna lo que soy,
soy manos y piernas sin temor,
que acarician la tierra con dulzura
y anhelan el aprecio con premura.

Juandi

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