El Amargo Escozor del Autodesprecio.

Hermosa la tarde como aquel día
Aquel viejo árbol testigo de la hiel sombría
Ha crecido tanto, se ha levantado
Sobre este prado verde, monumento inerme
De aquel momento por años congelado

Recordando que fue como ayer
Aquel día en que te vi por última vez
Un último momento para explicarte todo
Lo que viví y sentí a tu lado
Ver tu hermosa sonrisa antes del final

Amargo momento decir cuanto sentí
Toda esta declaración en vano
Mi corazón que murió por ti
Revivir lo que lo que fue para mí
Haberme yo de ti, enamorado

Escuchaste mi dolor, viste mi llanto
Ante la impotencia de tu vacío
Sentiste el frío compasivo
De quien su destino quebró por ti su canto
De este amor que nunca debió haber nacido
Y de cuya tragedia me arrepiento tanto

La escena de una pelicula interminable
De tantos fracasos, de desengaños
Ilusiones tejidas en el aire
Construidas por el tiempo
A través de todo el cariño y la dedicación
Mi devoción leal y firme por ti, durante todos estos años

Llegar a sentir algo
Sin ser correspondido
Legado pétreo de mi vida y muerte
Al final perderlo todo, fue mi suerte
Epitafio de cuando me haya ido

Ahora me libero, tengo tu consuelo
Me dices te quiero, como amigo
Jamás esperes de mí algo que no puedo
Y con esas palabras levanto mi vuelo
Olvidando tu rostro, en el camino

Doloroso como es,
Más si se repite una y otra vez
Lo que he hecho tan mal...
Empezar a sentir el amar y luego pagar
Sin recibir ni un esperado abrazo

¿Para qué amar?
¿Para qué memorar?
¿Para qué recordar?
¿Para qué llorar?
¿Para qué vivir así?
Un sin fin en la tormenta

Hoy pasaron veinte años, y después
El fantasma de la marca de mi destino
Se ha ido ya en la sepultura de mi soledad
Sobre piedra y polvo
En el recuerdo de una vida que falleció
Yace mi tumba, anónima a cualquiera
Vida efímera, trágica quimera
De aquel que vivió
Para nunca merecer , la dicha del amor
Puro, espontáneo y sincero.

Tantas experiencias posteriores
Demostraron que la amargura y la soledad
Consumieron los estertores del existir
Condenado a la Marginalidad
Murió el alma de la esperanza y la bondad

Vuela viento,
Elevate a la inmensidad
de otro día en el tiempo

De otro momento,
Otra vida, otro siglo,
Reencarna en la nada
Inerte sin tiempo.

Mar de poetas muertos
Mar de los suicidas.
A espaldas del éxito
Proscritos los estigmas

Vergüenza de triunfadores
Parias de la humanidad
Burla de la sociedad
Escorias para acribillar

Escupido por siempre
En el gargajo eterno
de los que nunca nada sintieron
y se aprovecharon
De la nobleza de los demás

Ellos profanaron lo sagrado
Ellos mancillaron el elhíxir más puro
Jugaron con su corazón,
Lo maltrataron, lo profanaron
Lo violaron y lo mataron

Viviste el desengaño
Entregaste tu corazón
Y tu más íntima virtud, en flor
A quien solo te hizo daño
Y tu dolor, fue mi dolor
Tus lágrimas, mi restaño
Mi decepción, mi amargura
Mi desazón suprema
Mi desgracia, mi locura
Mi obsesión, mi condena
Porque ni aún el dolor de tu karma
Pudo redentar la Negrura de mi Alma

Justa es la muerte...
Justo es el olvido...
Justa la burla...
Perdedores por siempre
Hemos sido.

El suicidio es el unico camino.
En este bello árbol de los recuerdos
Y con la soga en mano sobre mi cuello
La dureza de una lágrima que jamás existió
El puntapié al deceso,
Y mi eterno Grito: Muérete ya!
Fracasado de mí malnacido.

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