MIL Y UN MANERAS PARA DAIANE

poema de Daiane

Daiane, que suave y tierno suena tu nombre.
Cuatro simples vocales, dos consonantes, pero... no es tan simple como suena.

Daiane, no saben quienes te nombran toda la fuerza implícita en ti, no saben ellos del furor de tu corazón, no ven a través de tus ojos las llamas incesantes que arden en tu interior.
¿Cuán difícil podría ser desatarlas?
Buscaría mil y un maneras para conseguirlo.
¿Cómo arrebatar tu aliento y apropiarlo para mí?
Mil y un maneras probaría para revelar lo que hay dentro de esa cárcel de dulzura que tiene tu mirada.

¿Eres así, dulce y sumisa?
¿Eres la locura desatada?
¿Qué eres?

Mil y un maneras probaré hasta fundirme con tu cuerpo y tu esencia. Quiero verte tatuada en mí como la partitura de una dulce melodía. Quiero verte escrita, quiero verte explicita y fácil, quiero aprenderte, tenerte, poseerte.

Daiane... suena sencillo y simple, pero eres más que eso.
Mil y un maneras espero sean suficientes, aunque es escaso el tiempo ahora.
¿Podrían ser menos de mil?
¿Podrías responderme y jugar conmigo a la tarea de descubrirte?
Porque podría pasar torpemente la noche entera buscando la forma de escuchar tu melodía, de tropiezo en tropiezo jamás afinaría tu vibra con la mía.

Eres como una guitarra esbelta.
¿Resuena así tu alma en el interior?
O ¿Eres un sensual y tranquilizante saxo?
No encuentro la guía que me lleve a ti...
mil y un maneras dije, y ahora desespero en el primer intento.

Daiane, son solo 6 fáciles letras
¿Por qué componen algo tan complejo en su interior?
Parece tan débil tu exterior,
pero es como cota de malla o el rugido inclemente de un león.
No eres fácil al oído, no reconozco otro camino, el tacto...
¿No ha sido jamás otro camino?

Solo imaginar tu cercanía, adormece mis manos,
las hace frágiles, son dudosas de acercarse a ti.
Parece difícil de pensar, de imaginar, pero te extraño sin jamás haberte tenido.
Es una gran inconsistencia mental en mi realidad.
No puedes ser tan intangible para mí.

Estas ahí Daiane, frente a mí,
no eres una burla de mi demencia repentina,
te siento en el aire que respiro,
en las sabanas que te cubren,
en el aroma pecaminoso de tu piel.

Debo atreverme Daiane,
debo percibirte a través de mi tacto,
pero eres tan inmensa,
porque te siento en cada poro de tu cuerpo,
no te veo como un todo, empiezo a verte desglosada, transformada, comienzas a dejar de ser una cripta para mí.

¿Cómo encontrar el orden perfecto para explorar tu anatomía?
Quisiera aprenderte toda y guardarte para mí.
¿Puedo despojarte de tus sabanas?
¿Puedes mostrarte tal cual eres?
No tengas vergüenza así te veo mejor.

Eres bella como la luz de la luna,
como el llanto de un recién nacido,
pero destrozas mi mente y mis ojos con tu desnudez.
Eres digna de un poema, de mil versos, de un idioma, el idioma de Daiane...

Ni siquiera desnuda pareces frágil,
eres imponente y delicada a la vez.
Es algo fuera de lo común,
pero prefiero explorarte con mis labios,
que suave es tu piel, que ásperos mis labios,
son un insulto inquietante al dulce sabor de tu cuerpo.

No pretendo controlar nada ahora.
Quiero besar suavemente la comisura de tus labios,
quiero tentarte a jugar este juego,
quiero dejar escapar mis manos sobre tu lienzo,
quiero llevarte a explotar,
quiero que sufras lo que siento...

Daiane, cuan suave es tu regazo,
que acogedora la curvatura de tus caderas.
Que diferente suenas ahora...
muy despacio, muy susurrado, muy cálida en mi aliento, justo detrás de tu oído... D..a..i...a...n...e...

Ahora te entiendo lunática.
Eres lo que esperaba,
desconcierto y certeza.
Tienes el poder de robarme,
de jugar conmigo a tu antojo,
de usarme, de desatarme.

Mil y un maneras,
mil y un maneras más merecerían la pena, para entenderte nuevamente, placida y plena.

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