El poeta seductor

poema de Cuentista

EL POETA SEDUCTOR

“Con mi arcaica pluma, de una oscura y densa tinta
azarosa arde y arde, esta alma que está extinta”.
23 de Noviembre.

A mi querido inspector, John Loe:
Es mi carta ensangrentada, la que mancha a sus manos temblorosas
esta noche tan aciaga bajo estrellas tan hermosas
es mi trance tormentoso el que guía a mis cuchillas
sangre y tripas desmedidas, ya su cena está servida.
Que precioso su brillar, mi cuchillo al degollar
su reflejo me fascina en destellos de agonía
pobres almas que arrebato mi querido inspector.
Se ofusca perturbada mi cabeza obsesionada
con la sangre que les brota cuando el cuello les explota...
...Y son mis ojos fulgurosos, chispeantes de candor
los que observan vuestros miedos, plenos, llenos de terror,
bienvenido mi querido y aburrido inspector
soy su amigo más temido, el Poeta Seductor.
En tinieblas desbarradas que me nublan sin cesar
vivo a oscuras en un mundo al que nunca pude amar
así paso largas noches sin poderme despertar
entre monstruos deformados que me quieren devorar...
...Y son sus ojos temerosos, abundantes en horror
los que enervan mis sentidos, mi querido inspector,
malherida está mi alma corrompida en frialdad
y teñida está mi sangre que se escalfa de maldad.
Esta página arrancada en entrañas de mi ser
es obsequio a su deleite, mi aburrido inspector
sanguinaria es la razón cual me merma el corazón
el disfrute de escalpelo es matar algo tan bello
como vida celestial de un incauto viajero,
su sangre eriza el vello, mi querido caballero
y su sangre me la bebo, que al pasar por mi gaznate
embriaga a los demonios en su danza enardecida,
me bailan y me bailan deseosos de matanza, abra bien sus lindos ojos
¿Donde estoy? ¿Donde estaré?, aquí empieza el viejo juego donde yo me esconderé...
...Uno, dos y tres, el que no esté escondido, tiempo que ha perdido.
¿Seré un hombre? O quizás, ¿una mujer?
Adivínelo inspector, si me quiere usted coger.
Mis cuchillos ya cabalgan en las noches de este invierno
¿Me ha buscado en el infierno? ¡Ah, que radiante plenilunio!
Qué bonita es esa luna que sonríe a mi fortuna
necesito sangre nueva que me aplaque esta inquietud.
Firmado, con la pluma del terror:
El Poeta Seductor

P.D. Me encanta pensar en la sangre cuando tomo, sopa...

“Cuentista”.

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