Noche estrellada

Y de repente aparecieron
Iluminaron la oscuridad del cielo
No importaron las nubes
No importaron mis sentimientos
Simplemente ellas me sostuvieron
Creo que de verdad las amo
Por qué ellas son algo que deseo,
Pero nunca las dañaría por poseerlas.

Ellas me miran, yo las miro
Y juntos seremos cómplices
hasta el final de mis días
Tal vez cuando muera
me convierta en una de ellas
y alguien desde el suelo
me mirara con pasión o recelo.

Comentarios sobre este poema