Entre los vivos de amor

poema de Impreso

Hay veces que no sirve
incluso nos pesa conservar.

Es fácil caer en sus manos, pues
son quien más conocen
a quien padece por temores.

Es así que nos salva del cielo
Y,
tantas veces el alma al suelo
la baja engañando
y suplantando nuestro nombre.

El proceso es siempre el mismo.
No lo ves si no es por golpe.

Pero entonces acontece
pues Él lo sabe de siempre
y nos aguarda nuestro turno.

El nombre se pierde
y llega el nuevo rumbo
en el cual nada se teme.

Te pondrán de nuevo miedos
y a todos ellos la muerte.

Nada temes en ningún lugar,
sin perder la Fe que sirve al alma
para ser el cielo su hogar.

Y,
ahora no pesa el guardián
que fue creado en la sombra.

Ahora es Su mano
quien te nombra.

Ahora el cielo es la senda entre los vivos de amor.

Sé parte: Comenta y vota