Romance de los mil demonios

poema de bernardita

Ajena ante el temor
De perderme una vez más
Entre el frío espacio en donde las grietas sustentan a la soledad.

No quiero que el dolor me abandone
Pero tampoco puedo traicionarlo.

Y si la pena insistente
En recorrer cada círculo
habilidoso
Amargo
Triste
De la oscura lejanía
Que divide al hoy del mañana.
¿permitiré su paso o daré alegría a tu corazón y nada más?

¿sabes?
Mis sentimientos te extrañan
Y mis pecas oran en honor a tus caricias espontáneas.
Por que sin poder gritar tu nombre...las palabras descansan amarradas unas en otras formando el lienzo de tu espalda.
Y mi alma es débil...
Se deja transportar por la tierna crueldad del demonio.

¡Oh, lenguaje vulgar!
¡Calla! y desea...
¡Yo no susurres! Navega con lentitud por la camisa del tiempo
Y si puedes
Llevame a casa...
Ubicada en el Barrio de Los Poetas expertos en cosas del amor,
Donde los versos ocupan cada esquina del interior.

No me tomes por salvaje
Ni por ausente
O vulnerable
Si mis sueños ya no habitan sobre encantos ni augurios,
Es por que tu voz ha succionando el anhelo entusiasta ante los principios de mi llanto.

Ajena a las noches
Entre tu calma y mis reproches
Las sábanas claras
Te permiten la entrada

Pero....

Disculpa si mis lágrimas empalagan a tu mirada,
Por que si te permito hurgar en mis entrañas es para que comprendas cuánto te estuve esperando

Y con cuánto temor me rendí ante tus brazos.

¡Sí, hasta el mismisimo demonio tiembla por amor!

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