PODREDUMBRE DE LAS ALMAS

poema de Aldebarán

Inerte bruma, oscura nebulosa,
¡la mente humana¡
Que divaga en franca guillotina
cercenando la esperanza,
el amor, la buena voluntad
y las ganas de vida,
de aquellos que deciden amar
en el más amplio
y puro sentido de la palabra,
cosas que sus almas negras
no entenderán…

Aguijones, flechazos,
puñaladas por la espalda.
en franca envidia y odio desmedido,
a toda clase de buena fe,
de ternura, de amor,
de amistad,
todo lo que pueda representar
la belleza la armonía,
lo precioso de la paz…

Pájaros negros que revoletean
sobre la carroña de sus pobres humanidades,
que solo los mueve
la maldad intrínseca de su energía
descarrilada…
Hablan del 666...
Identificado para mí,
como la maldad de la bajeza humana…
Frente a esta realidad
las almas no son nada…

Almas chamuscadas por la envidia,
se calcinan queriendo,
tocar la flor del desierto,
que aun sin agua
sobrevive a la maldad,
y se abre en armonía, en belleza
en esplendor…
Dadora de amor eterno,
a todos los seres humanos,
que se acercan a contemplar,
los desiertos de agonía.
Encontrando en su rareza refugio,
Amor, ternura, comprensión,
Perdón paz y alegría.

Almas que juzgan,
que hieren,
Jamás podrán dormir en paz
vivan sus propios infiernos
en sus psiquis, en sus submundos
en su irrealidad.
Parecen mutantes,
por fuera de blanca tez ,
por dentro huelen tan mal,
Podrán expandir su odio,
Podrán engañar afuera
Pero no al infinito universo
que sabe de su carroña
de su pobre humanidad.

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