Donde el amor jamás fue vencido

poema de kormoran

¿Qué decir cuando está todo decidido?
¿Qué pensar cuando está todo pensado?
Porque nunca fuimos a ese lado.
Donde el amor jamás fue vencido.

Nacimos para perdonar y no fuimos perdonados.
Crecimos para olvidar y fuimos olvidados.

Vivimos en la imposibilidad.
Y luchamos contra nuestra realidad.
Nos conocimos, nos perdimos.

Pero aún estás presente.
Tu recuerdo muy vigente.
Por todo lo que nos dimos.
Por todo lo que deseábamos ser.

En aquel hermoso atardecer.
Tomando café entre carta y carta.
Deseando que ese amor no parta.

Que nuestros deseos fuesen escuchados.
Nuestros pecados perdonados.
Si es que alguna vez los cometimos.
Al pensar lo que creímos.
Y no vimos para creer.

Que jamás nos dejarían ser.
Más lo fuimos por unos meses.
Que han regado el recuerdo de 20 años.

Y volveré a subir los mismos peldaños.
Hasta llegar a donde estés.
No me detendrá ningún revés.

Escalare del suelo al cielo.
Esa escalera entre mi corazón y mi recuerdo.
Esa cima hasta tu desvelo.

Mientras la impaciencia muerdo.
Y el tiempo queda atrás en cada peldaño.
Y en el olvido todo aquel daño.
Que nos entregaron en nuestro viaje.
E hizo que nos separásemos.

Quizás hayas doblado ya la esquina.
Yo aún no he pagado el peaje.
Pero sé, sé que volveremos.

Dejaremos que escape la arena fina.
De nuestro reloj de la distancia.
Y cuando el último grano.
Choque contra el cristal.
Volveremos a darnos la mano
Sin ser víctimas de ningún mal.

A mi querida Mariñe Zabala. Tu estrella y sonrisa siguen brillando aún para mí.

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