GIMNASIA PARA EL ALMA

poema de Fallen Angel

Brinca con fuerza hacia el optimismo,
esquiva con presteza al pesimismo.
Inspira una porción de bravura,
expira todo aquello que te tortura.

Nada en el mar de la ilusión,
huye de las olas de la destrucción.
Inhala unos gramos de cordura,
exhala solo el exceso de locura.

Lánzate por el eslalon de la verdad,
esquivando los palos de la adversidad.
Inspira el tibio aliento solar,
expira la luz que te puede cegar.

Escala la cumbre de tu conciencia
sin que la altura te lleve a la demencia.
Inhala los recuerdos más bellos,
exhala los engañosos destellos.

Golpea el saco de la melancolía,
échale un pulso a la monotonía.
Inspira el eco de tu mejor canción,
expira los coros de la animadversión.

Haz un estiramiento hasta tu meta,
sin que la rigidez mental se entrometa.
Inhala la fuerza que llevas dentro,
exhala los duendes de tu tormento.

Levanta ese peso que aún te aplasta
lanza un balón de cariño a la canasta.
Inspira la brisa de la compasión,
expira aquello que te da un bajón.

Que tal un combate al abatimiento,
usando tus llaves del discernimiento.
Inhala los vientos de templanza,
exhala un soplo de desconfianza.

Practica el lanzamiento de sonrisas
saboreando de una caminata sin prisas.
Inspira aquello que te causa beneficio,
expira cualquier resto de prejuicio.

Al alma también le emociona bailar
con un ritmo que nunca llega a cansar.
Inhala la música que te de armonía,
exhala los ruidos que te adormecía.
Y si te dan calambres por el esfuerzo
riega con bellos sueños tu almuerzo.
Inspira vida con los cinco sentidos,
expira tus complejos obstruidos.

Respira lento pero consciente,
ya que el aire es tu mejor afluente.
Y para acabar te has de relajar,
comenzando el ejercicio de amar.

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